Ustedes vienen a Puttaparthi a fortalecer su relación con la Divinidad. Aférrense a ella firmemente. Pongan en práctica por lo menos una de las cosas que aprendan aquí. No basta con repetir mecánicamente los nombres de Dios. Dios debe estar instalado en el corazón. Hagan de su conciencia su guía y maestra. Eso va a estimular la devoción. Toda la parafernalia externa no los va ayudar. Hay cuatro principios que todo devoto debe seguir: (1) Eviten las malas compañías (2) Asóciense con personas buenas (3) Tengan siempre presente lo transitorio y lo permanente, y (4) Ocúpense incesantemente de llevar a cabo actos meritorios. Es gracias a esto que llegarán a ser buenos. Recuerden, la esencia de todas las escrituras es: ‘Ayuda siempre; no hieras nunca.’ Si se siguen las reglas básicas mencionadas, todos los países tendrán paz y felicidad. Al igual que la India, cada país es parte de la mansión que es el planeta Tierra. Cuando tengamos esta visión amplia, la humanidad será una en espíritu. Discurso Divino, 23 de noviembre de 1997. BABA