La gente dice que el servicio a la humanidad (manava seva) es servicio a Dios (Madhava seva). Eso es verdad. Pero aunque el servicio a la humanidad es santo, a menos que esté unido a ese ideal más alto, la gente no se beneficiará, por más grande que sea el servicio. La mera repetición del eslogan es inútil si el servicio se brinda sin fe en la divinidad de las personas y con la meta puesta en el renombre y la fama y los frutos de la propia acción. Cualquiera sea la acción que se emprenda, si se está constantemente en la contemplación del Señor, con fe en la divinidad esencial de la persona, entonces está justificada la afirmación de que el servicio a la humanidad y el servicio a Dios son lo mismo. Sin pensar en Dios (Madhava), ¿cómo puede comenzar el servicio a Dios? En cambio, lo que se haga con el Señor en la mente, por el camino de la verdad y de acuerdo con los aspectos del dharma, debe ser considerado como servicio desinteresado (seva) al Señor. (Prema Vahini, Cap. BABA