Para todo ser nacido en la Tierra, la Verdad es la manifestación visible de Dios. El cosmos entero, compuesto de objetos móviles e inmóviles, ha emergido de la Verdad, está sostenido por la Verdad y se funde en la Verdad. La Verdad es divina y eterna (Sathyam-Jnanam-Anantham Brahma). Por eso, todos deben venerar a la Verdad. Sathya y Dharma (la verdad y la rectitud) no se someten a nadie. Todo tipo de fortaleza, física o de otro tipo, tendrá que quedar bajo su influencia. El éxito sigue a Sathya y a Dharma. Cualquiera sea la erudición o posición de ustedes, deben cultivar el respeto hacia los valores humanos. Protejan siempre a Sathya y a Dharma. A su vez, estos valores protegerán al Universo. Personas instruidas, que en nombre de países abandonan la verdad y la rectitud, están en realidad socavando la civilización humana. Es más vital cultivar las virtudes que ir en pos de la erudición u otras riquezas mundanas, y posesiones de naturaleza transitoria. (Discurso Divino, 20 de mayo de 1990). BABA