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domingo, 20 de septiembre de 2015

Parvati (Shakti)

Su nombre literalmente significa "Hija de la Montaña" y representa la energía cósmica, "prakriti", la naturaleza múltiple y cambiante, que muere y renace y que siempre va unida a "purusha", el espíritu, inmóvil, eterno y la Conciencia Pura. Divinidad femenina esposa de Shiva, protectora de los nacimientos, la magia, la producción y los sueños. Shiva y Shakti (Parvati) existen como una misma realidad vista desde diferentes ángulos, así como no podemos separar el calor del fuego, el brillo de una gema, o la blancura de la leche, Shiva y Shakti permanecen eternamente inseparables.

Energía Creativa

Parvati deidad de la religión Hinduista. Uma, nombre de soltera de la Diosa Parvati. Es la consorte del Dios Shiva; Su nombre quiere decir “hija de las montañas,” hija del Dios Himavan, Dios de los Himalayas, es la hija de los Himalayas, de gran belleza y madre del Dios Ganesha que tiene cabeza de elefante. En su aspecto como diosa de la montaña. Parvati hija de los Himalayas, blanca como las nieves de sus cimas, encarnación de la feminidad, su rostro brilla como el sol naciente y posee una hermosa figura, amplias caderas y todas las cualidades exaltadas del sexo femenino. Parvati se manifiesta en distintas formas, las más conocidas son Kali y Durga. Su aspecto de Parvati, como esposa de Shiva, es el más poderoso y complejo de todas las Diosas; ya que la representa la energía cósmica (prakriti) que nunca puede ser separada de Shiva (purusha),la Conciencia Pura. Shiva y Parvati existen como una misma realidad vista desde diferentes ángulos, Shiva y su consorte Parvati representan la dualidad del Universo Manifestado: Espíritu y Materia.

Parvati es para la religión hindú, como expresan los textos del Ramayana y del Mahabahrata, la esposa de Shiva y madre de Ganesha y Skanda, y en algunas tradiciones la hermana de Vishnú. La palabra proviene del sánscrito Parvata que significa montaña por lo que su nombre quiere decir “Ella la de la Montaña” y hace alusión a su condición de hija de Himavat, señor de las montañas y personificación de los Himalayas.

Parvati es la diosa del poder o Shakti, y del amor y la devoción. Como Shakti, es la energía vital que anima a los dioses, los seres humanos y los animales, sin las cuales éstos serían inertes e impotentes. Se la considera la encarnación de Adi Parashakti, la energía femenina absoluta sin forma, y como tal, diosa principal de la cual todas las demás diosas son manifestación. Por eso sus encarnaciones son numerosas y sus representaciones variadas. En la mitología hindú, Parvati puede ser tanto una diosa que simboliza el ascetismo o el amor, o una diosa guerrera como Durga, la que combate a los demonios, o también Kali, su forma más feroz y violenta. Al tener tantas manifestaciones diferentes no posee una imagen única, pudiendo ser representada como una forma femenina con dos brazos y los pechos descubiertos y llevando en la mano un loto azul cuando está junto a Shiva, o con cuatro u ocho brazos, montando un león cuando está sola. En el festival de Navratri, durante nueve días se le rinde culto a las nueve formas en las que se representa su aspecto guerrero como la diosa Durga.

Shiva y Shakti (Parvati) existen como una misma realidad vista desde diferentes ángulos, así como no podemos separar el calor del fuego, el brillo de una gema, o la blancura de la leche, Shiva y Shakti permanecen eternamente inseparables. Uma, nombre de soltera de la Diosa Parvati, pasó por muchos ascetismos para ganar a Shiva como esposo. La palabra Uma significa Madre del mundo. Shiva la hizo pasar por severas pruebas para probar su determinación y dedicación a Él, y cada vez, Uma salía victoriosa. Satisfecho, el Señor Shiva se casó con Ella.

Devi, la Diosa universal, se manifiesta en diversas formas, su aspecto de Parvati, como esposa de Shiva, es el más poderoso y complejo de todas las Diosas. Tres de los aspectos benévolos de Devi son: Sati-Uma-Parvati. Sati fue la primera esposa de Shiva, que ganó su gracia y su corazón por su gran devoción y ascetismo. El padre de Sati se atrevió a insultar a Shiva en presencia de su hija, y Sati, incapaz de soportarlo adoptó la postura de meditación y autoincineró desde el interior, dejando así la vida física. Shiva se llenó de dolor y sufrimiento y danzó de dolor, sacudiendo a toda la creación con su agonía. Entonces, Vishnu utilizó su disco divino para dividir el cuerpo de Sati, y aquellos lugares de la tierra donde cayeron los miembros de Sati se llamaron shakti pitas; estos lugares de poder espiritual han sido adorados hasta la actualidad.

Sati reencarnó como Uma, hija del Dios Himavan, Dios de los Himalayas. Ella representa la energía cósmica (prakriti) que nunca puede ser separada de Shiva (purusha), la Conciencia Pura.

Fuentes

http://www.indiacultural.es

La diosa Durgā es la personificación de maia, la energía ilusoria materialista, que hace que las almas vivan lejos de Dios, dentro del universo material. Es también la sustancia de que está hecho el universo.

Maia : Esencialmente, Majamaia (‘gran Maia’) tiene el poder de cegar a los seres con engaño(moja) y también de liberarlos del velo de maia. A veces se considera que Maia es lo mismo que LaksmiDurga, etc.

Durga : En sánscrito: ‘difícil de acercarse, inalcanzable (dur: ‘duro, difícil’; : ‘ir’, eninglés go). Simboliza el amor maternal.

En la iconografía, es personificada con cabello largo y perfectamente acomodado en una larga trenza adornada con muchas y diversas joyas, simbolizando así la fortuna material. Está vestida con un vestido sari de color rojo. En ocasiones se la representa con varios brazos. Para simbolizar su poder, está montada sobre un león, que le sirve de vehículo.

En la India es una de las deidades que tiene más templos erigidos en su honor. En Bengala se realiza su festival (el durgā-pūjā o ‘adoración a Durgā’) en el mes de Aświn (entre septiembre y octubre). A veces se la adora como nueve deidades: las Návadurga(‘nueve Durgas’).

Matadora del demonio Majishá

Cuando el demonio Majishá usurpó Suargaloka (los planetas celestiales) a los devas (dioses y diosas), estos le pidieron la ayuda a los tres dioses BrahmáVisnú y Shiva, quienes unificaron sus energías materiales y crearon a Durgá, para matar al demonio. Los dioses le dieron las ropas y le dieron como vehículo un león. Ella sola peleó contra Majishasura y su enorme ejército. Durante la batalla, de su frente surgió su aspecto más fiero, terrorífico y enloquecido: Kālī. Derrotó al ejército, mató a Majisha y restauró la paz y el orden en el mundo.

Se la considera la protectora del mundo, que reposa en su regazo.

Esta Durgá es un aspecto de Deví, también conocida como Devi Majamaia. En el textoDevi-majatmiam ella es conocida también como Majamaia.

Según los vaisnavas (visnuistas, que consideran que el dios Visnú y su consorte Lakshmí son los dioses superiores a todos), Durgá-Parvati-Maia serían meros aspectos materiales de la diosa espiritual Laksmí.

Debido a su relación con la diosa Durgā, Maia es un nombre femenino muy utilizado en India y entre los hinduistas de todo el mundo.

Uma : Parvati también es llamada Umā (pronunciado úma), que en sánscrito significa literalmente ‘lino’. Sin embargo en el Shiva-purana se explica que este término significa ‘oh, no’. La madre de Uma le dijo a esta: u , que en el contexto de su historia, significa ‘oh [hija], no [practiques austeridades]’.

Como esposo de Uma, al dios Shiva se lo conoce como:

Uma Nath (señor de Uma),Umapati (esposo de Uma),Uma Sajaia (compañero de Uma),Umesh (señor de Uma).También hay una deidad en la India denominada Umeśa: es una combinación de esta pareja, Uma e Īśa (Shiva, ‘el Señor’) en una sola estatua.

Kali Es el aspecto horroroso de la misma divinidad. Representa la justicia violenta. Su simbolismo es un poco más complejo de comprender. Tiene el cabello enmarañado y suelto, de color negro. En su cuello hay un collar de cráneos, no está vestida, su piel es de un color grisáceo a azul o negro, en sus manos hay diferentes objetos, que pueden variar. Los más frecuentes son una cimitarra y una copa medio llena de sangre. Es común verla sosteniendo la cabeza degollada del asura (demonio) Majishasura, de piel más negra que la de ella.

Por lo general no es representada sobre algún vehículo, aunque en ocasiones se la puede ver cabalgando sobre un fantasma.

En sánscrito kālī significa color negro, tinta negra, una sucesión de nubes negras, otra manera de llamar a la noche, los gusanos generados espontáneamente de la fermentación de la leche, uno de los siete tipos de lenguas del fuego, y también abuso, censura y difamación.

En los cuentos del italiano Emilio Salgari(1862-1911), los adoradores bengalíes de la diosa Kālī eran antropófagos.

La pareja cósmica

En la filosofía hindú, como en casi todas las grandes tradiciones filosófico-religiosas, el Dios Uno Inmanente se desdobla en una trinidad: la Trimurti. En el período prevédico encontramos una primera trinidad –Nara, Nari y Viraj- que es oculta y no manifestada, una abstracción pura, Procedente de ésta, encontramos otra trinidad –Agni, Vayu y Surya- que es activa y es revelada como resultado de la creación. La Trimurti 1, que comprende Brahma, “el Creador”, Vishnu, “el Conservador”, y Shiva, “el Destructor y Regenerador”, pertenece a un período posterior, siendo una adaptación de las dos primeras, cristalizada en la forma de dogmas humanos. Estos tres Dioses encarnan tres fuerzas fundamentales, designadas como los gunas: Rajas, Sattva y Tamas. “Sattva es el guna –la cualidad- de Vishnu, la fuerza de cohesión interna, la luz de la consciencia. Tamas es el guna de Shiva, la fuerza de la dispersión, de la desintegración, la oscuridad de la cual el Universo emana y en la cual se funde. Sattva y Tamas permanecerían para siempre en su inercia respectiva si Rajas, la fuerza dinámica, no surgiese de la tensión creada entre ellas,  a fin de desencadenar el proceso activo de la creación, la obra de Brama. Sin la energía de Rajas, no existiría sino el estado de sueño profundo, de sueño sin sueños, en el cual Shiva permanece, inmerso en la existencia pura” 2.

En la mitología hindú, Shiva, cuyo nombre significa “el Benéfico”, ocupa un lugar destacado, y está considerado como un Dios de primer orden. Está asociado a las cualidades de Voluntad y Poder en el 1º Aspecto (1º Logos); se encuentra en el origen de la creación, cuando todo es aún germen invisible, y está igualmente en el final de la desintegración, cuando todo regresa al No-Manifestado.

Shiva y su consorte Parvati representan la dualidad del Universo Manifestado: Espíritu y Materia, Purusha y Prakriti. La tradición 3 cuenta que:

El Cosmos giraba en torno a al Monte Mandara, y en su pico se encontraba Shiva, en serena meditación, desligado del mundo, transcendiendo a samsara 4.

Brama, el Dios Creador, se dirigió a Vishnu, el Salvador Cósmico, y le preguntó: “Si todas las criaturas sobre la tierra renunciaran al mundo como Shiva, el Universo cesará de existir.  ¿Qué podría hacerse para evitarlo?”
 Vishnu respondió: “Tenemos que conseguir una mujer que le traiga de vuelta al mund. Para que la sociedad sobreviva, moksha –la liberación espiritual- deberá de ser complementada con el cumplimiento del dharma, el deber material. La senda de la renuncia, el yoga, deberá de ser compensada con el compromiso con la existencia, bhoga. Juntos, Shiva y su consorte habrán de generar el camino de en medio, aquél entre la participación y la renuncia”. Brama estuvo de acuerdo.

 De repente, el antagonismo entre Brama se volvió claro para los dioses: Brama era rajásico, activo y energético, mientras que Shiva era tamásico, “pasivo” e “inerte”. Lo que Brama creaba, Shiva lo destruía; lo que Shiva destruía , Brama lo recreaba. Ambos justificaban la existencia del otro. Entre Shiva y Brama se encontraba Vishnu, totalmente sátvico, intentando crear constantemente crear un equilibrio entre el Creador y el Destructor.

 “Pero ¿donde podemos encontrar una mujer que se equipare a Shiva en espíritu y fuerza?” exclamó Brahma.
 “Yo ya encontré una, la propia Diosa-Madre”, respondió Vishnu.
 “Sí, sí. ¿Quién mejor que ella, la personificación de prakriti?. Pero ¿ella aceptará?”
 “Ella ya ha aceptado...mira, ya ha encarnado como Shakti, la hija más reciente de Daksha.”

 “¿Cómo puedo yo casarme con ella si yo he renunciado al mundo?”, gritó Shiva ciando Vishnu le planteó la cuestión. Pero él no fue capaz de ignorar la intensidad del amor de Shakti.

“¿Por qué te quieres casar conmigo?”, preguntó Shiva a Shakti.
 “Porque yo estoy incompleta sin ti y tú estás incompleto sin mí.”
 “Pero yo no tengo nada que ofrecerte.”
 “Yo no pido nada aparte de ti.”

La determinación de Shakti impresionó a Shiva, que la aceptó como su consorte. Brama y Vishnu contentaron a Dakha, el padre de Shakti y guardián de la civilización, al cual no le gustaba Shiva, pues éste era un eremita que no vivía de acuerdo con las leyes de la civilización. Un día Daksha tomo la determinación de realizar un prodigioso sacrificio, para el cual sería invitada toda la creación, excepto Shiva y Shakti. A pesar de que Shiva intentó convencer a Shakti para que desistiera de ir, ésta fue hasta la casa de su padre. Cuando ella llegó, junto al fuego sagrado estaban sabios, dioses y diosas, pero ninguno se levantó para recibirla; hasta su mismo padre no se mostró particularmente feliz al verla. De repente, todo quedó claro: Shakti se dió cuenta de que el sacrificio era un elaborado ritual con el objetivo de denigrar a su Señor. La humillación fue tan grande que la muerte pareció la mejor alternativa posible. La noticia de la muerte de Shakti dejó a Shiva destrozado y, entonces, cayó en el dolor. El Dios experimentó la angustia de la separación y de la soledad y se aisló en las cavernas heladas de los Himalayas.

La Diosa Madre, encarnación de toda la Materia, nunca es estable, está constantemente en un estado de movimiento. Su muerte fue apenas una transformación. Shakti volvería bajo otra forma. Los Dioses lo sabían y Shiva también...

En los Himalayas había un rey llamado Hivaman, casado con la reina Mena, que tenía una hija bellísima llamada Parvati o Uma, hija de las montañas. Parvati era Shakti reencarnada, y estaba decidida a reconquistar a su amado. Y así fue...Delante del fuego sagrado, Shiva y Parvati procedieron al ritual que los consagró marido y mujer y los volvió las dos partes del Todo. Los dos se completaban perfectamente, existiendo entre ellos una perfecta armonía, Parvati era la alumna perfecta y Shiva el profesor perfecto. A través de las sagradas conversaciones entre ellos, fueron revelados los secretos de los Vedas, el esplendor de los Sastras 5, y el mundo se enriqueció. El Cosmos se llenó de júbilo.

Con Parvati a su lado, Shiva hizo una declaración al mundo: “Que se sepa, ninguna adoración o sacrificio será aceptada por los dioses mientras un hombre no tenga una esposa a su lado. Aquél que se aparte de las alegrías y de las tristezas de la vida, en ves de tratar con ellas, es un tonto, pues está huyendo de la Verdad. Aquél que es obcecado por los placeres y por los dolores de la vida, incapaz de ver la serenidad por detrás de ella, es un tonto, pues él también está huyendo de la Verdad.”

Ambos dijeron:
“La verdad se encuentra en la armonía entre el espíritu y la materia, entre el cuerpo, la mente y el alma, entre lo individual y lo social, entre la sociedad y la naturaleza, entre Purusha y Prakriti.”