Descartar el camino, y desperdiciar la propia vida, es un insulto al nombre mismo de la especie. En lugar de resultar esclavizados por lo evanescente y lo falso, malgastando el precioso tiempo en su búsqueda, dediquen cada minuto al descubrimiento de la verdad y a la contemplación en el eterno y siempre auténtico Señor. Tal dedicación es la verdadera función del alma. Por el contrario, utilizar el tiempo en ilusorios apetitos es la rémora del mundo. No debemos caer víctimas de las atracciones ponzoñosas de los lujos mundanos, ni de los ardides de la seductora belleza. Un día, todas estas escenas fascinantes se desvanecerán, como una historia desplegada en un sueño. La característica de un aspirante espiritual es el logro de la verdad, no la búsqueda de lo irreal en este mundo evanescente. En este falso mundo no puede haber auténtico vivir (sathya-achara). Sólo puede haber un falso vivir (mithya-achara). El auténtico vivir consiste en tomar conciencia del Señor. Esto debe ser tenido en cuenta por todos, en cada momento de sus vidas. (Prema Vahini, Capítulo 58). BABA