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domingo, 7 de junio de 2015

Mensaje de Baba

El minutero del reloj es el alma individual: da vueltas y más vueltas. La aguja horaria se mueve silenciosa y lentamente, con dignidad. La aguja horaria es el Alma Suprema. Ambas se reúnen una vez por hora, pero el alma individual no logra mantener fija para siempre esta consumación. Pierde la preciosa oportunidad, y por lo tanto tiene que seguir dando vueltas y más vueltas. La liberación ocurre cuando las dos se funden, y hay tan sólo una. Como el gusano de seda, que hila de sí mismo el capullo que será su tumba, las personas hilan de su propia mente la jaula en que quedan atrapadas. Asignen a la mente la tarea de servir al Señor, y llegará a estar domesticada. Entreguen la mente al Señor. Olviden el pasado, y no se preocupen por los errores del futuro. Traigan a la memoria sólo aquellas cosas dignas de ser recordadas, y sigan asiduamente sus prácticas espirituales. Lograrán el progreso espiritual. (Discurso Divino, 1 de enero de 1964). BABA